La Palmosilla y una petición

Crónica


PATRICIA PRUDENCIO MUÑOZ 

Las Ventas vivía una nueva corrida de toros, un nuevo concurso de ganaderías en el que Javier Castaño, Rubén Pinar y Gómez del Pilar se midieron a los astados de Juan Luis Fraile, Fermín Bohórquez, Pallarés, José Escolar, La Palmosilla y Sobral. La primera mitad del festejo no terminó de romper, dejando sin opciones a los matadores de toros. No mejoró mucho con el cuarto, un astado de José Escolar al que Castaño decidió pasaportar, ante sus nulas opciones. Sin embargo, la muerte del animal se prolongó con el golpe de cruceta. Rubén Pinar tuvo más opciones con el quinto, de La Palmosilla, un astado que le pidió la tela por abajo, pero que también tuvo sus teclas. Gómez del Pilar no tuvo demasiada fortuna con los de su lote.

"Gañanito" abría la tarde en las manos de Javier Castaño, que tuvo que diseñar una brega pautada en la que meter al astado, que salió suelto, sin ningún interés. Reinó el caos durante el tercio de banderillas, estas no llegaban a quedarse. Tras multitud de intentos, se logró cambiar el tercio. La faena de muleta comenzó con un ligero tanteo junto a las tablas, pero paró para sacarlo de aquellos terrenos y seguir sobre el pitón derecho. Se tuvo que cruzar y buscar a pitón contrario, muy despacio, llamándolo para que entrara al cite. El animal, agarrado al firme, le costaba pasar, metiéndose por dentro, con incertidumbre. Tuvo que alargar las distancias antes de iniciar el cite, se le quedaba encima. Le metió la mano con aseo.

Rubén Pinar saludó al primero de su lote en un recibo medido y muy comedido con un toro incierto y desentendido. Lo pasó por ambos pitones, genuflexo, bajándole la mano, mientras lo sacaba del tercio en el inicio de faena. Tomó la muleta sobre el pitón derecho, pero el de Fermín Bohórquez sólo pasaba, soltando la cara en la salida. Era brusco y de poca armonía. Pasaba por encima del estaquillador sobre la mano izquierda, en el toreo al natural. No atendía si no se cruzaba y le dejaba el pico algo más abierto. Lo fue pasando pero sin que la faena rompiera. Insistió ante un toro vacío, mostrándole por ambos pitones, llegando a arquearse sobre el derecho, poniendo todo lo que tenía a su alcance. Le metió la mano y mató con acierto.

Gómez del Pilar trazó un lucido saludo capotero en el que fue ganado terreno al de Pallarés, estirándose al compás. Brindó al respetable e inició la faena por abajo, cambiando rápidamente los terrenos para llevarlos bajo el tendido del siete. Le dio tiempo y sitio, para después adelantarle la mano y tratar de llevarlo toreado. Pasaba sin ningún interés, siendo corto y buscando abajo. Abrevió las tandas, dejándolo mucho tiempo entre ellas. Volvió a la tela, acortando, sin  culminar los muletazos. No había chispa en el último tercio. Lo pasaportó.

Marcaba el ecuador del festejo un toro de Escolar, bastante complicado en su salida, buscando, sin permitir que Javier Castaño se estirarse con el. Inició la faena entre probaturas, mostrando las complicaciones que el animal poseía. Se le colaba por dentro, avisando de sus intenciones. Castaño lo vio claro, pasaportó a un astado que no le iba a dar ninguna ventaja. La muerte del animal se prolongó hasta el golpe de cruceta.

Rubén Pinar saludó al quinto, tratando de buscar el lucimiento en el capote, pero sin evitar que le tocara la tela. Tras un tercio de varas accidentado, llegó la faena de muleta, en la que Rubén practicó un inicio templando y muy bien llevado. El animal seguía con ritmo el compás que el diestro le demandaba, tomando la tela por abajo, permitiendo la ligazón, repitiendo en la tela. Pinar se la dejó muy puesta en el morrillo, en un toreo al natural con el que lo quiso llevar hasta el final, estirándose con el. El de La Palmosilla permitía una continuidad intermitente, pues acababa ganando terreno al torero. Tuvo que rectificar, darle tiempo y reestructurar la tanda. Cerró la faena buscándolo por abajo a lo que el animal respondió entrando a la tela. Mató con determinación.

Gómez del Pilar saludó al último de su lote, un astado que salió suelto y desinteresado en la tela. Llegó el último tercio, que el diestro inició bajo los terrenos del siete, entre probaturas. Rápido se colocó y empezó a torearlo sobre el pitón derecho, pero as de Sobral le costaba atender al cite, acometía sin entrega. Le tocaba la tela descomponiéndose. Continuó sobre el mismo pitón, pero acortaba sin pulcritud alguna. No había para exprimir al sexto. Falló con los aceros.

Madrid. Toros de Juan Luis Fraile, Fermín Bohórquez, Pallarés, José Escolar, La Palmosilla y Sobral para Javier Castaño, palmas y silencio; Rubén Pinar, ovación y ovación; Gómez del Pilar, ovación y silencio.

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