Ángel Sánchez pasea la única oreja de la tarde

Crónica


PATRICIA PRUDENCIO MUÑOZ 

Madrid estaba de celebración, el 15 de agosto, Las Ventas continuaba su temporada con una corrida de toros en la que los matadores de toros Jairo Miguel, Ángel Sánchez y Adrien Salenc, que confirmaba alternativa, se medían a los astados de Fuente Ymbro. El encierro no dejó muy buenas sensaciones, con toros ásperos y de pocas opciones para los diestros, limitando así sus respectivas faenas. Se mostró firmeza y una entrega absoluta de no querer dejar a la plaza indiferente. Sin embargo, con otras embestidas se podría haber hablado de mayores triunfos. Jairo Miguel no dejó de intentarlo, a pesar de las condiciones que los de su lote le ofrecieron, dejando un buen trazo sobre el pitón derecho, por abajo y firme. Ángel Sánchez vino para no dejarse nada atrás y así lo hizo, cortando la única oreja de la tarde al segundo de su lote tras una muy buena faena en la que fue robando embestidas. Adrien Salenc, el recién confirmado, mostró rectitud y mucha seguridad, a pesar de que los de su lote solo dejaran buscar y tirar, llevándolos metidos.

"Comisario" de Fuente Ymbro abría la tarde en Las Ventas. Adrien Salenc se encargó de recibirlo, un toro áspero y parado que soltó la vara arriba y apretó. El galo lo recibió en la muleta por abajo, genuflexo, sacándolo poco a poco del tercio. Fue un inicio muy aplaudido, que siguió con una tanda sobre el pitón derecho, pulsando las embestidas. Ante la irregularidad que presentaba en la tela, paró y reestructuró la serie, una serie en la que a punto estuvo de prenderlo. Se seguía metiendo por dentro, buscando el cuerpo, así que trató de abrirlo, muy despacio, tirando sin dejar que la intermitencia le volviera a costar un nuevo susto. El animal, con el tranco que podía estaba en la tela, perobse quedaba corto, entre dudas, sin terminar de culminar. Terminó por prenderlo y lanzarlo por lo aires. Afortunadamente, no hubo aparentes consecuencias, así que volvió y siguió toreando entre derrotas secos en la muerte de cada pase. Metió la mano con aseo.

Jairo Miguel saludó al primero de su lote y segundo de la tarde por abajo, mostrándole la forma de la embestida, ahormando. Jairo, tras brindar desde los medios, inició el último tercio bajo los terrenos del siete. Lo probó por abajo, aguantándolo genuflexo, pero rápidamente cambió los terrenos y empezó a llevarlo sobre el pitón derecho. Lo guió muy despacio, dejándolo respirar entre tandas, dándole mucho sitio, dosificando las fuerzas que el animal presentaba. Dejó pasar en largo, para después dejárselo puesto y ligar, dando continuidad a la tanda.  Empezó a darle intensidad, aunando de tres en tres pases. Cambió al natural, uno a uno, abriendo el compás, rectificando para evitar que se le quedara encima y le entrara recto. Retomó el pitón derecho, pero el animal ya no tenía nada que mostrar, le costaba atender al cite, teniendo que insistir a base de provocaciones y mucha voz. Culminó por manoletinas y dejó paso a la suerte suprema, en la que la espada quedó sin acierto.

Ángel Sánchez se encontró con un toro suelto que marcó querencias desde el primer momento. Se cambió de tercio sin que pudiera estirarse con el primero de su lote. Sánchez lo tanteó por ambos pitones, tirando de un animal que se quedaba en tablas. Sin demasiadas probaturas, lo empezó a torear sobre el pitón derecho, en el tercio, en los terrenos que el animal marcó. Trató de mantenerlo metido, pero después de  cada serie, el de Fuente Ymbro se iba a las tablas. Pasaba, dejándose llevar sin entrega alguna, con la irregularidad de no querer acometer en la tela. Logró, sobre el pitón derecho, robarle un buen cierre de tanda, dejándosela muy puesta, tirando del animal para que la viera y la pudiera seguir. Mató con habilidad y acierto.

"Heráldico" marcaba el ecuador del festejo en las manos de Jairo Miguel, en un saludo breve y de pinceladas, frente a un astado ovacionado en su salida. Resultaron unos tercios de varas y banderillas bastante complejos. Con un tanteo leve por abajo quiso dar paso a la primera serie, sobre su mano derecha. Resultó una tanda lenta y muy suave en la que fue mostrando la embestida. El animal le daba continuidad y ritmo a las tandas, no con embestidas demasiado pulcras, pero sí llevaderas. Cada vez iba acentuando más sus defectos, quedándose a mitad del muletazo, soltando la cara arriba. Jairo Miguel buscó teclas para ahormar la faena, mostrándole también por el pitón izquierdo, teniendo que perderle pasos y pensar más detenidamente cuál y cómo sería el siguiente muletazo. Le venía cruzado, así que había que ponerse, de nuevo, en el sitio. Se ayudó de los vuelos en el toreo al natural. Retomó su mano derecha, bajandole la mano a base de voz y mucha firmeza, siendo ovacionado por el respetable. 

Ángel Sánchez se midió a un astado al que tuvo que ir metiendo, sin dejar que le dejará el saludo capotero a medias. Se estiró con el astado, luciéndose con variedad. Se alargó el tercio de varas después de que el astado derribara al caballo. Dejó la montera en el tercio y fue directo a su encuentro, quedándose en los medios. Sin probatura alguna, empezó a torearlo sobre pitón derecho, pero culminando la serie el astado lo vio y lo volteó con brusquedad. Volvió, sin aparentes consecuencias, insistiendo sobre ese mismo pitón, ya que por el izquierdo se lo pensaba más. Aún así, Ángel se puso al natural, muy despacio, sin llevarle la contraria, dejándole los vuelos en la cara, tapándolo. Retomó el pitón derecho, en el toreo de cercanías, sin dejarse un margen de error. Poco a poco se iba quedando metido en las tablas, por lo que el diestro tuvo que tirar del de Fuente Ymbro para sacarlo de allí. Allá en el tercio, encajándose le robó con rabia, insistencia y mucha paciencia pase a pase hasta compener la serie completa. Metió la mano y dejó un espadazo rotundo.

Adrien Salenc cerraba la tarde con un recibo capotero en el que el animal pasaba. Fue breve, pero estuvo bien llevado. El tercio de varas, en las manos de Juan Bernal, fue uno de los mejores en toda la tarde. Comenzó la faena de muleta, con un ligero tanteo por alto en el que no tardaría en sacar del tercio. Respondía con aspereza y con poca entrega y fuerza, solo había arreones y alguna que otra embestida dispersa que el francés logró meter y lucir en su muleta. Cambió el pitón, llevándolo al natural, pero sin que terminara de romper en la franela, simplemente, pasaba. Salenc acortó las distancias y se metió en los terrenos del animal, donde resultó prendido feamente. Volvió y siguió toreando, ante la embestida incierta de un astado de Fuente Ymbro que en ningún momento tuvo interés.

Toros de Fuente Ymbro para Jairo Miguel, ovación y ovación; Ángel Sánchez, ovación y oteja; Adrien Salenc, ovación.

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