Álvaro Lorenzo abre la Puerta Grande en Azpeitia

 Reseña

GUARISMO DEL OCHO

Sergio Serrano frenó al primero de Ana Romero, muy despacio hasta que lo desarmó. Empezó la faena de muleta por abajo. Después siguió, exigiéndole, que aunque no humillara, la cadencia y el sentido del temple no le faltaron. El animal seguía el engaño a buen ritmo, sobre todo sobre el pitón derecho, no bajó la cara ni poseía una embestida excesivamente larga. Apuró distancias y culminó por manoletinas.

Álvaro Lorenzo saludo al primero de su lote, en una meritoria labor de brega. En la faena lo tanteó por ambos pitones, sin demasiada pulcritud. Lo fue metiendo poco a poco en la faena, a base de insistir ante las asperezas que este presentaba, se venía por dentro, quedándose encima y dejando en algún que otro apuro al diestro. Terminó por prenderlo en la suerte suprema.

Alejandro Marcos se esmeró con el percal, llevando al animal hasta encauzar su embestida. Lo fue sacando a los medios, dosificando, ajustando la distancia hasta sacarlo a los medios. Le fue bajando la mano, dejándole la muleta muy puesta, templando con gran despaciosidad. El animal era algo buscón, pero atendía y acababa pasando ante la buena colocación y apertura del compás del diestro.

Sergio Serrano quiso recibir al segundo de su lote de rodillas con una larga cambiada, pero perdió el capote, se trastabilló y el animal hizo por él. Tuvo que completar el último tercio Álvaro Lorenzo, que lo toreó entre probaturas. Fijó y tiró del animal a base de provocarlo. Sin embargo, la faena se vio condicionada por la discontinuidad y la incertidumbre. Citó y trató de alargar las embestidas, recuperando el calado en los aficionados.

Alejandro Marco saludó al que debía ser el sexto de la tarde, luciéndose con el capote. Lo probó genuflexo, obligándole a bajar la cara para después seguir desde los medios. El animal se volvía rápido, pero se resistía a humillar y emplearse en la tela. A pesar de la discontinuidad inicial, el de Ana Romero atendía al cite con continuidad, costándole algo más el inicio de cada serie. Se mantuvo firme, buscando todas las opciones posibles para exprimir al animal.

Salió el último de la tarde, que le correspondió en suerte a Álvaro Lorenzo, que lo frenó y trató de fijar, pero salió suelto de su capote. Lo pasó por ambos pitones en el inicio de faena, para seguir con cadencia y mucha torería. Lo dejó pasar en largo para después recoger la embestida, guiándolo. Tenía peor salida que entrada si se le apurada en las distancias. Estaba calando hondo en los tendidos, aprovechando las posibilidades que le ofrecía un animal con movilidad y que tomaba por abajo la tela. Cerró por manoletinas tras una buena faena.

Azpeitia. Toros de Ana Romero para Sergio Serrano, silencio y herido; Álvaro Lorenzo, silencio, silencio y dos orejas; Alejandro Marcos, silencio y ovación.

Comentarios

Colaboraciones

Entradas populares