Expresión sin orejas

Crónica 


 PATRICIA PRUDENCIO MUÑOZ 

Cadalso de los Vidrio vivió una tarde complicada y variada en la que David Galván, Damián Castaño y Amor Rodríguez se midieron a los astados de El Estoque y Partido de Resina. Presentaron más complicaciones los primeros, con faenas de muchas teclas y exigentes, siendo el primero del lote de David Galván el más complicado de toda la tarde. Los de Partido de Resina fueron de tocar y meter, llevándolos muy en el sitio, sin descuidar detalles. 

David Galván se encargó de frenar a "Isidrero" de El Estoque, con un saludo comedido en el que el astado no colaboró, saliendo suelto y algo dubitativo, teniendo que tirar el diestro del animal hacia adelante. Brindó desde los medios y, posteriormente, se lo dedicó a Andrés Vázquez. Lo tanteó por ambos pitones, teniendo un peligro sordo por el izquierdo. Había que tocarlo y fijarlo tirando del astado. No dejaba de mirar, soltando la cara arriba, con una embestida poco certera, sin interés en la muleta. Por ello, Galván le adelantó la muleta, intentando engancharlo en un cite delantero y que no tuviera que elegir entre cuerpo y franela. Era incorregible, no bajaba la cara, no se prestaba a la faena. Así que el diestro la diseñó con los pocos recursos que este le prestaba, sin dejar de tirar del astados en pases cortos y muy continuados. Se tiró a matar con todo, pero a punto estuvo de tener un feo percance, quedando a su merced, le soltó la cara arriba. 

Damián Castaño se midió a "Escopetero" al que acabó metiendo en el percal poco a poco, hasta sacarlo a los medios y estirarse ligeramente con el. Fue un toro muy protestado pero siguió y llegó a la faena de muleta, la cual empezó tras brindar al maestro Andrés Vázquez. Lo tanteó, pero no tardó en sacarlo del tercio, tirando del animal. Tenía otro compás, pero estaba más que justo, por lo que había que medir las tandas y manejar muy bien la altura. Lo cogió arriba en el inicio de cada muletazo, buscándolo delante. Le fue bajando la mano paulatinamente, muy ligeramente, empezando a calar en el respetable. El de El Estoque quería, pero no podía, en cuando se le exigía más de lo debido perdía las manos. Cada vez se quedaba más corto, obligando a Castaño a rectificar después de cada pase para poder iniciar el siguiente. Mató con una buena estocada arriba con la que el animal dobló.

"Llenito" salió en tercer lugar, frenándose en el capote de Amor Rodríguez, que lo meció sin salir del tercio, luciéndose con el animal. Amor Rodríguez lo fue probando por ambos pitones, bajándole la mano, definiéndole, tratando de facilitar su embestida. Empezó sobre el pitón derecho, enganchándolo delantero y encauzándolo muy despacio en el pase. Se adaptó a lo que le iba demandando. Había que ponérsela siempre por delante y mantenerlo. Solo faltó ritmo, pues lo llevó uno a uno, tratando de no deslucir una faena en la que el animal tenía el límite muy medido. Su mano acompañó de principio a fin la embestida, dejándole la muleta en el morrillo, dejándolo pasar, intentando adelantarse. El toreo rectilíneo fue el contenido para la faena de Amor Rodríguez, que se basó en los cuidados y en la despaciosidad para sacarlo hacia adelante. En la suerte suprema pinchó y Amor quedó en el albero, pero el animal no hizo por él.

Salió al ruedo "Habanero", un toro difícil de fijar y que no se terminó de meter en el saludo de Galván. Comenzaba el último tercio tras un emotivo brindis a la Fundación Toro de Lidia, recibiendo la montera Paloma y Samuel. Costó que entrara en la tela y lo pudiera probar, pero una vez dentro seguía la tela con fijeza y continuidad. Tocaba y llevaba, anclado al firme, pasándoselo con ritmo y compás alrededor de su cintura. Entre tandas lo dejó respirar, para volver a la cara y que ambos se entregaran, con acople, determinación y compás. Se pudo adornar y expresar, encontrando una ligazón absoluta en la que estaba cómodo. Miraba al tendido mientras se la dejaba puesta y tiraba del animal hasta el final. Cruzado y metido, al natural, se lo llevó a la cadera, envolviéndoselo. Llegaba el momento de culminar la faena y Galván lo sabía, así que se decidió a cerrar la faena con un pase por la espalda que no terminó como el deseaba, se le metió por dentro y lo volteó, quedándose con el sobre el albero. Afortunadamente, no hubo consecuencias aparentes para volver a la cara y culminar por manoletinas, con raza.

Damián Castaño recogió y llevó al segundo de su lote en el saludo capotero. Lo fue probando en el inicio de la faena de muleta, sacándolo del tercio, estirándose con el astado. Lo tomó por el pitón derecho, con cadencia y verticalidad, dejando que el animal pasara mientras el diestro seguía la embestida meciendo sus brazos. El animal llegaba hasta el final, culminando los muletazos, que no fueron de trazo largo, pero sí lo suficientes para cuajar las embestidas y calar en los tendidos. El de Partido de Resina tuvo cosas para prestar, pero también había que aguantarle y pasarle. Poco a poco fue acortando su recorrido, obligando a Castaño a rectificar y no poder trazar las series de paso atrás y fijar. Necesitaba darle ese punto de transmisión que las embestidas habían perdido, así que acortó distancias y tiró el engaño. La suerte suprema le falló al diestro.

Amor Rodríguez frenó al último de la tarde abriéndolo, buscándolo, pudiendo estirarse con el astado. Se dio paso al último tercio, con un ligero tanteo que no avanzó ni mostró demasiado, así que lo tomó sobre el pitón derecho, en la media distancia, tocándolo en el sitio y tirando del animal hacia adelante. El de Partido de Resina solo humillaba si se le obligaba y buscaba abajo, casi provocándolo, si no pasaba a media altura.  Se la dejó puesta en la cara y lo esperó en el sitio, dándole sabor a la faena. Salía con la cara alta y aunque había continuidad no había transmisión en el esfuerzo de Amor Rodríguez.

Toros de El Estoque y Partido de Resina para David Galván, ovación y vuelta al ruedo tras dos avisos; Damián Castaño, vuelta al ruedo y palmas; Amor Rodríguez, vuelta al ruedo y silencio.

Comentarios

Colaboraciones

Entradas populares