La expectación superó a la realidad

Crónica


GUARISMO DEL OCHO 


  

El primero de la tarde salió parándose en el capote, tomando el percal con gusto, acostándose por el pitón derecho. En los tercios previos a la faena de muleta no hubo alardes de bravura, simplemente se dejaba llevar, sin emplearse, sin dejarse someter. Morante lidió de manera decorosa, hizo todo lo que estaba en sus muñecas y cintura, pero lo pasaportó con rapidez dejando una estocada delantera.  

Ante el segundo de su lote, apenas hubo lucimiento en el capote. Tomó tres puyazos sin demasiado celo. En banderillas destacó Joao Antonio Ferreira que saludó montera en mano. A la muleta llegó parado y no se pudo hacer otra cosa que despacharlo. Estocada arriba, seguida de pitos para toro y torero.

Solo dos verónicas sueltas y una media pudo robarle Morante al tercero de la tarde. En varas el toro cumplió con tres entradas al caballo.  En la muleta el toro echó el freno de mano, sin dejar que el diestro pudiera expresarse con el astado. Mató con una estocada desprendida, precedida por un pinchazo.

Le siguió el cuarto, que no se empleó en el capote. Tampoco dijo nada en el caballo, así como en los sucesivos tercios. Se paraba en la muleta y Morante decidió abreviar la faena, culminando con un pinchazo, una estocada caída y un descabello. 

El quinto fue devuelto a los corrales, algo inexplicable, no se le recetó ni un capotazo que lo pudiera probar. En su lugar salió el sobrero de la ganadería de Parladé, con las que se degustaron algunas verónicas sueltas. El animal entró en dos ocasiones al caballo, pero sin poder evitar perder las manos. La faena de muleta se saldó con un par de destellos, pues el astado terminó por rajarse sin dar opciones. Cerró con un pinchazo hondo.  

INFORMA: ROBERTO CARDO

FOTO: CIRCUITOS TAURINOS

Comentarios

Colaboraciones

Entradas populares