Mariscal Ruiz, triunfador del I Bolsín Taurino "Coso de Los Donceles"

Crónica 



PATRICIA PRUDENCIO MUÑOZ


  

Una tarde variada en la que se celebraba la gran final del I Bolsín Taurino "Coso de los Donceles". Hubo juego, hubo torería, clase y muchas ganas de querer ser torero. Álex Mariscal se alza con el trofeo tras una buena faena en la que buscó y encontró. El Melli derrochó clase, mientras que Joselito Sánchez y Víctor Barroso pusieron muchas ganas, pero los aceros fallaron. Manuel Osuna era el novillero invitado, que con muy buenas maneras lo llevó muy metido. La clasificación ha sido la siguiente: 1° Alejandro Mariscal,  2° Germán Vidal "El Melli", 3° Joselito Sánchez Y  4° Víctor Barroso.

Abrió la tarde Miguel Osuna con dos largas afaroladas de rodillas para después buscar sitio, templando y mostrando la embestida. Había que andarlo con suavidad, sin que se sintiera podido. Sitio y tiempo, tanteándolo, así inició la faena. Había embestida, limitada, así que Osuna lo fijó y arrastró detrás de la franela. Lo intentó llevar en largo, mostrando la salida, para después reorganizar los naturales y volverlo a llevarlo metido, evitando que se quedara encima. Toreó con seguridad, adornándose, con firmeza. Tras un cierre lucido y ceñido, falló con la espada. Sonó un aviso.

Joselito Sánchez recibió al segundo de la tarde con temple y mucha suavidad. Lo fue envolviendo en la tela, estirándose con el. Inició la faena en los medios, atalonado, pasándoselo por la espalda. El animal metía la cara baja en el natural, dejándose llevar, siempre que fuera muy suave. Había que mimarlo, sin brusquedad. Joselito lo llevó, primero con un cite delantero, envolviéndolo en naturales curvilíneos y largos. Buscando la continuidad con su giro de muñeca. Pegó un espadazo en todo lo alto.

Víctor Barroso lo enceló en el capote, sacándolo hasta los medios. Metido en el percal. Inició la faena de rodillas, provocándolo para después pasárselo por la espalda, en la corta distancia, dejándoselo encima. Mucho temple por abajo, ligando, llevándolo cosido, sin pausa. La despaciosidad se adueñó de la faena, con una astado que derrochaba recorrido, muy encajado con él, a su favor, dejándosela muy puesta, aguantado sin deslucir. Los últimos compases se desarrollaron en sus terrenos, tratando de sacarlo de ellos. Culminó de rodillas para después dejar una espada trasera.

El Melli frenó al cuarto de rodillas, templándolo por abajo. Le costó fijarse en la tela, salió suelto. Se estiró con él, despacio, aguantándolo, en paralelo. Inició la faena de rodillas, sometiéndolo, con tiempo. El animal mostraba fijeza y El Melli, con suavidad, lo citaba en la larga distancia para después aprovechar su inercia y ligar los naturales. Toreó gustándose, en los tercios, llevándolo cosido al natural, aguantándolo, sin agobiarlo, pero sin dejar que se le parase. Trazo largo y prudente, iniciando las tandas por abajo, ralentizando el tiempo, dejaba el paso atrás y daba un muletazo tras otro. Cerró por manoletinas y dejó una espada certera.

Cerró la tarde Mariscal, con un recibo medido y templado con el capote. Lo llevó por alto en el inicio del último tercio, con un animal que protestaba pero que acabó tratando y obedeciendo a la mano baja de Alejandro, que lo llevó cosido. Sin embargo, había que dejarlo tiempo y sitio, sin agobios. Se cruzaba y de riñones ligaba uno tras otro sin evitar las protestas del astado, con verdad, buscando y encontrando las distancias, dejándole los vuelos en el morrillo, tocándolo en la cara. Cerró con manoletinas mirando al tendido y una estocada con la que el animal dobló.

Ficha del festejo:

Plaza de toros de Lucena. Novillos de Aguadulce para Manuel Osuna, ovación tras aviso; Joselito Sánchez, dos orejas; Víctor Barroso, oreja; Germán Vidal "El Melli", dos orejas; Alejandro Mariscal, dos orejas y rabo.

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