Rocío Romero: "No quiero parecerme a nadie, quiero ser libre y ser yo"

Entrevista



AITOR VIAN


  

Rocío Romero es una torera con una capacidad tremenda para torear con ese pellizco que muchos toreros intentan llegar a conseguir. Y es que esta humilde torera cordobesa avanza a pasos agigantados en su toreo y continúa en la búsqueda de esa pureza que le haga llegar a la cumbre del toreo cuando el tiempo lo decida, porque ella es consciente de que todo tiene que madurar, y no hay otro camino para la madurez que el tiempo. Este 2021 lo afronta ilusionada a pesar de que ella es muy autocrítica tras su tarde en Ossa de Montiel.


¿Cómo te encuentras actualmente?

Me encuentro bien, entrenando, yendo al campo, pensando, reflexionando y madurando mucho en mi toreo.


¿Qué significa Córdoba para ti?

Significa todo. Córdoba es mi tierra, donde he nacido y crecido, donde vivo, donde estudio, donde entreno… En Los Califas me hice aficionada, y allí di mis primeros pasos en la profesión, debutando como becerrista. Me siento una privilegiada de ser cordobesa, me encanta mi ciudad, su historia…


¿Se siente frustración al no haber podido entrar en la novillada de Córdoba?

Sí, mucha. Quiero presentarme como novillera con picadores en mi tierra, torear ante mis paisanos, torear en la plaza donde paso tantas horas toreando de salón. Desde 2017 no he hecho el paseíllo en Córdoba porque no han dado novilladas, ahora las dan, estoy preparada, y te ves fuera a última hora. Es duro. Surgen muchas preguntas. Pero ahora no es el momento de recrearse en eso, mi mente está en seguir creciendo y preparándome para cuando llegue mi momento.


¿Te consideras muy autocrítica? Ya que en Ossa de Montiel lo fuiste ante los micrófonos de Castilla la Mancha Media.

Sí, lo soy. No me gusta engañarme. Yo sé mejor que nadie cómo he estado, y también sé lo que puedo dar de sí, lo que puedo conseguir. Por eso me exijo, porque quiero avanzar, quiero crecer y quiero que salgan las cosas. Pero también soy consciente de que todo tiene un proceso, que las cosas tienen que reposar para que salgan, y hay veces que soy un poco impaciente conmigo misma.


¿Qué sensaciones tuviste en Ossa de Montiel?

Las sensaciones estuvieron muy lejos de lo que quería sentir. Yo disfruto toreando, disfruto delante del toro. Y este invierno, en la soledad del campo, he conseguido momentos muy especiales, pero la plaza es otro mundo. La televisión, la gente, el qué dirán… quizá salí más concentrada en otras cosas que en el toro y eso me pasó factura. Pero sigo preparándome, sigo reflexionando y analizando las cosas, y sigo creciendo que es lo que principalmente busco. Todo pasa por algo, y lo de Ossa de Montiel estoy segura que también.


¿Has sentido presión cuando se hablaba tanto de ti en los inicios?

Más que presión es motivación, satisfacción y responsabilidad. Que el aficionado sepa de ti y hable, tanto de lo bueno como de lo malo, a mí me empuja para seguir creciendo para ser más exigente conmigo misma, y me ayuda a buscar mi mejor versión.


¿Cómo ves el 2021 para los novilleros con picadores?

Complicado, como para todo el sector. No se venía precisamente de un momento dulce para las novilladas con picadores cuando había normalidad, así que ahora mucho menos. Confío en que esta situación haga reflexionar sobre la necesidad de asegurar el futuro del toreo y ese futuro pasa por las novilladas, por eso, como buena noticia para la esperanza está esa iniciativa de la Fundación del Toro de Lidia, promoviendo las novilladas picadas en distintas comunidades. También es de reconocer y valorar a todos los empresarios y comisiones que dedican su tiempo, esfuerzo y dinero para montar ferias de novilladas como Arnedo, Algemesí, Calasparra, Villaseca de la Sagra...


¿Aparte de al toro, tienes miedo a algo en cada tarde?

Más que miedo, se puede llamar responsabilidad, ganas de que salga a relucir toda la evolución que vas adquiriendo. Son nervios, incertidumbre... Al final, cada tarde es distinta pero se suelen dar cosas muy similares en las sensaciones previas. El cómo eres capaz de canalizarlo y de poner de tu parte ese ámbito más psicológico, es lo que termina marcando la diferencia.


¿Hay machismo en el toreo?

Hay injusticias, muchas más de las que imaginaba. Pero siempre las ha habido, y no está relacionado con el género. En el mundo del toro, como en cualquier sector, hay personas machistas, pero no por ello se debe generalizar. El toro, que es el pilar clave de la fiesta, no entiende de sexo ni de genero. Entiende de capacidad, trabajo, constancia… Que al fin y al cabo son los valores que tanto hombres como mujeres podemos tener.


¿Quién es Rocío Romero?

Me considero una persona sencilla, que se mueve mucho por sentimientos. Soy muy transparente. En la plaza intento transmitir lo que siento como soy. No quiero parecerme a nadie, quiero ser libre y ser yo.

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