Un torrente de bravura castellana

 Crónica


JAVIER ESPADA ROMÁN 


  

La variedad de encastes de las ganaderías del campo bravo de Castilla y León y la suerte de varas se alzaron esta tarde como máximas triunfadoras de la novillada concurso con picadores celebrada en Medina del Campo. En una novillada exagerada de presentación en la que todos los novillos tuvieron opciones y se lucieron en el tercio de varas, destacaron especialmente tres, el de Antonio Bañuelos, el de Pedraza de Yeltes, premiado con la vuelta al ruedo, y el de José Escolar, también de pañuelo azul y a la postre elegido como mejor novillo de la tarde. Lo aprovecharon Daniel Barbero, y especialmente Valentín Hoyos, con mucho que decir durante toda la tarde tanto con el capote como en la muleta ante el mejor lote. Seguridad demostró el segoviano Pablo Atienza en un festejo con tres novilleros que exhibieron mucho rodaje. 

Molestó mucho el viento a Pablo Atienza en el recibo de capa al primero de Miranda de Pericalvo, al que dejó largo del caballo para que se arrancara casi desde los medios en la suerte de varas en los dos puyazos que recibió. Comenzó su actuación con la franela cuando empezó a caer la lluvia sobre la plaza de Medina del Campo ante un toro que se agarraba mucho al piso en una faena que fue de menos a más, en la que se colocó muy bien Pablo Atienza para sacarle los muletazos uno a uno ante la embestida áspera del novillo. Mató de una estocada defectuosa.

Se estiró a la verónica Daniel Barbero en el recibo ante un novillo de Antonio Bañuelos que embistió con tranco en los primeros compases. Dejó largo el novillero al novillo para protagonizar un gran tercio de varas, arrancándose con emoción desde los medios y apretando en el peto. Quitó de manera variada Valentín Hoyos con chicuelinas, una tafallera y el remate con una media. Inició doblándose Daniel Barbero para después propinar tandas en las que llevó al novillo con temple y seguridad. Respondía el de Antonio Bañuelos a los cites con fijación y recorrido en cada uno de los muletazos por el pitón derecho. También lo llevó con determinación y firmeza por el izquierdo sellando naturales en las que hubo gran conjunción entre novillo y novillero. Siguió toreando a placer por ambos pitones muy por abajo ante la gran duración del novillo. Mató en la segunda entrada y recurrió al descabello.

Frenó Valentín Hoyos al tercero de Pedraza de Yeltes con el capote para también dejarlo muy largo en el caballo. Firmó un quite por verónicas muy despaciosas y replicó Pablo Atienza en su turno. Embistió con codicia y largura el novillo de Pedraza de Yeltes y lo aprovechó Valentín Hoyos recitando tandas perdiendo pasos al final de cada muletazo por ambos pitones. Llegaron por el pitón izquierdo naturales muy asentados, con mucho sabor, acompañados de remates muy toreros. Acortó distancias en las postrimerías de una faena que quizá alargó en demasía y fue de más a menos. Cerró por manoletinas y no estuvo fino con los aceros. Vuelta al ruedo para el novillo.

De imponente presencia fue el cuarto de Castillejo de Huebra, como toda la novillada, que llegó a entrar hasta en tres ocasiones al caballo. Pareó con soltura Fernando Sánchez en banderillas. Muy afianzado estuvo Pablo Atienza durante toda la faena, asentado ante un novillo muy serio y nada sencillo, pero encastado, que bajaba la cara en el embroque y terminaba el muletazo a media altura en la franela del segoviano. Aguantó el tipo y rescató muletazos importantes en una faena que tuvo seriedad e importancia, buscando la colocación en todo momento. Siguió embistiendo el de Castillejo de Huebra por el pitón izquierdo ante un Pablo Atienza que transmitió una imagen muy cuajada durante toda la tarde. De nuevo, su talón de aquiles fue la espada. 

Exagerado de presentación fue el quinto, de Toros de Brazuelas, al que recibió con alegría Daniel Barbero con el capote. Embistió empujando con los riñones en sus dos entradas al caballo. Brindó a su abuelo y empezó a torear con la muleta a un novillo que se quedaba corto e iba a media altura en los primeros compases de faena. Pronto percibió que el pitón izquierdo era el único potable del novillo y por allí planteó faena a un novillo nada sencillo y con poca fijeza. Basó su faena sobre la mano izquierda ante un novillo que se descomponía si tocaba las telas y que era tardo en los toques. Alargó la faena el novillero de Las Navas del Marqués y terminó rajándose el novillo. Mató de media estocada en el sitio. Oreja. 

Un auténtico toro salió en sexto lugar, de José Escolar, para Valentín Hoyos, que embistió en el caballo con una enorme codicia en sus dos entradas. Brindó a sus apoderados y comenzó doblándose por bajo en los medios su faena ante el de Albaserrada. Se movió bajando la cara, prácticamente con el morrillo sobre la arena en la muleta de un Valentín Hoyos que lo aprovechó por ambos pitones enganchando delante y tirando de él hasta el final de la embestida, especialmente por el pitón derecho, donde lo llevó con profundidad y temple en series muy logradas. Oreja y vuelta al ruedo para el de José Escolar. 

Plaza de Toros de Medina del Campo (Valladolid). Novillada concurso de ganaderías con picadores celebrada a puerta cerrada. Toros de Miranda de Pericalvo, Antonio Bañuelos, Pedraza de Yeltes, Castillejo de Huebra, Toros de Brazuelas y José Escolar para Pablo Atienza, silencio y silencio; Daniel Barbero, silencio tras aviso y oreja y Valentín Hoyos, silencio y oreja.

FOTO: AFITAURO.


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