Salvador Cortés: "Vivimos gracias al toro y es el momento de devolvérselo"

 Entrevista


JAVIER ESPADA ROMÁN 


  

Desde hace unos años, Salvador Cortés (1981), compagina su faceta de matador de toros con la de empresario y organizador de festejos. En estos años, ha cosechado éxitos como empresario, pero también ha conocido los sinsabores económicos de un sector extremadamente complejo. Esta temporada, la del quince aniversario de su alternativa, ha organizado y toreado un festejo en Andújar (Jaén), donde protagonizó un indulto no exento de polémica. Ahora, en su afán por impedir que los toros de bravo sigan teniendo el matadero como destino debido a la nefasta situación, intenta sacar adelante una interesante propuesta para los meses de este inverno que conjuga el campo con las redes sociales.

Como con tantos otros matadores del escalafón, la pandemia ha impedido la celebración de los 15 años de doctorado del diestro sevillano Salvador Cortés. En el tintero quedaron varias corridas de toros y una comparecencia prevista para este año en la feria de San Isidro, pero “la pandemia le ha cambiado la vida a todo el mundo y los planes se han ido al traste” explica el diestro sevillano.

Sin embargo, Salvador fue uno de los toreros que tuvieron la fortuna de haber toreado un festejo en la época previa al coronavirus. Fue el 28 de febrero en la localidad sevillana de Cantillana en una corrida de toros mixta con dos rejoneadores organizada por la Hermandad de la Divina Pastora. “Se llenó la plaza y lo pasamos genial” explica un Salvador Cortés que aún era ajeno a lo que se le venía encima.

“Perdí mucho dinero como empresario por todo lo que conlleva la preparación, el tiempo dedicado y los viajes”.

Los varapalos económicos llegaron con la suspensión de los festejos organizados para Andújar y Villaluenga del Rosario, que no se celebraron por las restricciones sanitarias. “Perdí mucho dinero como empresario por todo lo que conlleva la preparación, el tiempo dedicado y los viajes” reconoce el hispalense, que no duda en calificar las pérdidas económicas como “un palo muy gordo”.

El avance de la pandemia y la mejora de la situación permitieron un respiro que Salvador aprovechó para reprogramar el festejo de Andújar el 6 de septiembre en un cartel en el que se anunció con Diego Ventura y Sebastián Castella con reses de Juan Pedro Domecq.  Finalmente, el francés se cayó del cartel de manera precipitada y Salvador tiró para delante con los cuatro toros para la lidia a pie. “Fue una cosa muy extraña porque él estaba ilusionado, pero lo entendí cuando anunció su retirada de los ruedos. Tenía la mente puesta en eso y vio que era lo mejor” explica el empresario.

Sin la caída de Castella del cartel, Salvador Cortés no se hubiera encontrado con “Envilecido” de Juan Pedro Domecq, el toro que indultó aquella tarde y para el que sólo tiene buenas palabras. “El toro se ganó la vida, fue de indulto porque desde el capote embistió muy bien, empujó en el caballo y hubo que insistir para que saliera, y en la muleta fue a más y nunca se vino abajo, no paró de embestir” señala el espada, que tras el festejo fue a ver al toro al campo y participó en las labores de sanación. Ahora, tal y como confirma el diestro sevillano, “Envilecido” ya está cubriendo en la ganadería de Juan Pedro Domecq.

“No me paro cuando veo una polémica que es injusta. Sé que el toro fue de indulto, lo disfruté y lo publiqué porque estaba satisfecho”.

No obstante, algunos aficionados no estuvieron muy de acuerdo con el indulto y no perdieron la oportunidad de expresarlo en las redes sociales, quizá de una manera un tanto exaltada en pleno auge de la indultitis. Ahora, con la perspectiva del tiempo, Salvador le quita importancia y zanja el asunto: “No me paro cuando veo una polémica que es injusta. Sé que el toro fue de indulto, lo disfruté y lo publiqué porque estaba satisfecho, por eso no quiero perder el tiempo personas que no conozco. Que se hable es normal, pero son una minoría”.

En estos tiempos no aptos para pesimistas, Salvador Cortés ha llevado a cabo diferentes proyectos y actuaciones como empresario para aportar su granito de arena en esta situación tan complicada. Ya en pleno confinamiento, hizo pública una carta en la que daba su opinión sobre los errores que estaba cometiendo el sector. “No solamente podemos mirar el dinero, sino lo que el toro nos ha dado a nosotros y lo que yo quería hacer llegar es que eran momentos de luchar para el toro. No todo es ganar dinero, vivimos gracias al toro y era el momento de devolvérselo porque eran injustas las muertes de los toros en los mataderos”, señala el hispalense.

“Estoy planteando hacer un pequeño certamen de novilleros y otro de matadores de toros para este invierno”

Después, se sumó a las novedosas emisiones a través de streaming desde el campo, con las que la tauromaquia llegó a muchos hogares en unos momentos en que los aficionados tenían hambre de ver toros. El resultado fue tan positivo que Salvador Cortés revela que “está planteando hacer un pequeño certamen de novilleros y otro de matadores de toros para este invierno. Queremos hacerlo abierto para que pueda verlo todo el mundo aunque sea en el campo, pero no es fácil porque todo es muy costoso y estamos barajando el tema de la publicidad” explica el matador.

Si las cosas para un empresario son realmente complicadas en una temporada normal, con la pandemia las dificultades se han multiplicado. Sin embargo, Salvador Cortés mantiene su compromiso aún asumiendo que “es algo complicado y arriesgado porque te puede costar tu casa. Hay que saltar los obstáculos y dar movimiento al tema. Son muchos inconvenientes, muchas llamadas, pero hay que seguir luchando” explica el sevillano.

A todas estas trabas, en el caso de Salvador, hay que sumar la dificultad de compaginar su labor como empresario y como torero. “Es difícil porque son muchas horas de viaje, reuniones, pero desgraciadamente, como no estoy anunciado en cuarenta ferias, puedo dedicar tiempo a estas cosas” expone Salvador, a la vez que explica que “en su trayectoria como empresario hay cosas que le han salido mal y otras bien”. El año pasado, su empresa, Resaso Eventos, programó 10 corridas de toros y este año la idea era “continuar creciendo”.

“No me encaja que en las plazas grandes no se haya dado nada”

Como empresario, analiza la actitud de sus compañeros durante esta crisis y reconoce que “no le encaja que en las plazas grandes no se haya dado nada. No sé por qué no se han hecho las cosas, ahora está más difícil, pero en meses anteriores se podía haber hecho. En plazas como Madrid nunca se ha llenado al 50% por ciento ni una novillada ni una corrida de toros. Por eso, me extraña que no se hayan lidiado toros en estas plazas con el 50% del aforo. Pero hay cosas que desconocemos. Supongo que si hubiera sido rentable lo hubieran hecho, pero no entiendo por qué no se ha abierto ese circuito de corridas de toros para toreros de segundo grupo, para ganaderías que están en un buen momento y que no han podido lidiar otros años”.

Por eso, aunque augura un año 2021 extremadamente difícil para el sector, y en el que “es complicado que haya toros a principios de temporada”, recuerda su compromiso con el toro y con la fiesta y lo tiene muy claro. “Vivimos del toro y es el momento de devolvérselo”.

 FOTO: DIARIO JEREZ Y SALVADOR CORTÉS

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