La alternancia de pitones

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PATRICIA PRUDENCIO MUÑOZ


  

Octavio Chacón, Rubén Pinar y los de Victorino Martín cerraban la Gira de Recosntrucción en Logroño. Una tarde en la que los de Albaserrada fueron aplaudidos en su salida, pero de nuevo el trapío no hace faenas y sus condiciones solo dificultaban la labor de los matadores. Octavio Chacón se lució una vez más en la brega, frenando, recogiendo y encelando. En las faenas, al igual que Pinar, derrochó calidad, poso y firmeza, a pesar de las adversidades que estos mostraban. Fueron astados pegajosos, quedándose cortos, sin cortos y con los muletazos muy medidos.

"Mercenario" abría el último festejo en la Gira de Reconstrucción. Lo recibió Octavio Chacón, que en su buenas maneras, lo frenó, corrió para atrás y lo supo encelar hasta sacarlo a los medios. Sin un brindis previo, se dispuso con la franela, esperándolo, sacándolo hacia afuera, intentando dar distancia, pausando su embestida. No daba respiro, muy andador, le costó encontrar los terrenos, jugando, además, con la altura y la distancia. Chacón recurrió a un cite delantero en el que la muleta acompañara el avance de la embestida, sin prisas, muy templada. Tuvo que reestructurar las tandas, con tres muletazos por serie pero con intensidad, poniendo Chacón todo lo que le faltaba en la salida al de Victorino Martín. Logró meter la mano al segundo intento, dejando una espada ligeramente caída.´

Rubén Pinar recibió a "Mosaico", que se estiró a la verónica hasta templarlo y sacarlo al tercio.  Inició la faena tanteándole por abajo, pero no tardó en desarmarle. Retomó el pitón izquierdo, dejándole pasar a media altura, dotando a las series de espacio y tiempo, abriéndole el compás. Con el paso atrás, la voz y los vuelos en el morrillo encontraba la ligazón. Una vez que se excedía de muletazos, el animal se cansaba y empezaba a quedarse corto, acometiendo sin clase, con una embestida desordenada y en varios tiempos. Rubén Pinar se mostró firme y con determinación frente al de Victorino, perdiéndole pasos y buscándole por el pitón contrario, sin evitar que se acentuaran los defectos del astado. Falló en la suerte suprema, acertando al tercer intento y un descabello.

"Bombardero" marcaba el ecuador del festejo, de nuevo Octavio Chacón recurrió a su sello, a su característica labor de brega, pero sin grandes lances. No se dejó, frenándose en la tela. El tercero de la tarde era algo más parado y reservón, le costaba meterse en las series, tenía la fuerza muy limitada, así que Chacón lo esperó, adaptándose a las limitaciones del de Victorino. Había que mimar las embestidas, que poco a poco acortaba el recorrido, metiéndose por dentro y perdiendo el interés en la tela. Soltaba la cara, pero Chacón mostró una quietud sorprendente frente escasez de su adversario. Lo cuadró y metió la mano con aseo, pero dejando la espada ligeramente desprendida.

Cerraba la tarde "Minueto", en las manos de Rubén Pinar, con un saludo capotero muy medido y ajustado, que le ganaba el sitio y que no terminaba de pasar. Lo quiso probar en el inicio de faena en el tercio, ahora sí, ganándole terreno. Se puso sobre el pitón derecho, toreando con mucha verdad y aplomo, frenando y puliendo las condiciones del astado. Quería humillar, empujando, metiendo la cara y con longitud en su recorrido. Apuró las distancias, ajustándose, superando los derrotes al final de cada muletazo. Pinar se la mostraba, muy plana, abriéndole la embestida para después recogerla, pero siempre muy templado y dándose a él mismo sitio. En la suerte suprema no estuvo certero y tuvo que recurrir al golde de cruceta.

Logroño. Toros de Victorino Martín. Octavio Chacón, ovación tras aviso y oreja; Rubén Pinar, silencio . 

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