Luque corta la única oreja de la tarde

Crónica



GUARISMO DEL OCHO


  

El primer toro salió manso, esperando en banderillas y apretando para los adentros. Luque le exprimió una buena tanda al natural, aunque sin poder mantener la intensidad. Cerró con unas luquesinas habituales en su repertorio. Mató con una estocada en lo alto para cortar una oreja de peso.

El segundo de Pedraza de Yeltes derrotó en un burladero y se partió el pitón, por lo que fue devuelto y salió un sobrero de la misma ganadería. Tuvo un bonito comienzo de faena López Simón, a pies juntos con muletazos por alto y con un pase cambiado por la espalda. Le llevó muy empapado en el engaño durante dos series en redondo. El animal humillaba y repetía. Con la zurda hubo un natural de condición estimable. Culminó una faena larga con un toro de clase y recorrido con dos pinchazos y una estocada baja y trasera. 

El primero del lote de Álvaro Lorenzo era obediente a los toques, con humillación, solo tenía que darle distancia. El toro, a medida que transcurría la faena, tenía menos recorrido, por lo que la faena estuvo compuesta de muletazos rectilíneos sin ligazón. La espada quedó desprendida y recibió la ovación.

Daniel Luque estuvo firme y decidido ante el cuarto, un toro de embestida descompuesta que pegaba serios tornillazos. Se acostaba demasiado por el izquierdo. Luque puso toda su voluntad en agradar al público, pero no pudo ser. A pesar de ello, el público se lo agradeció con una fuerte ovación.

El quinto se arrancó con alegría al caballo para tomar dos puyazos, pero sin arremeter con los riñones. La faena de Alberto López Simón fue vulgar y anodina con un toro noble pero escaso de raza y mucha sosería. Por ello, recurrió a unos adornos finales que no arreglaron nada, así que terminó con un pinchazo y una estocada desprendida.

El sexto salió suelto, sin fijeza, a lo que se añadía una larga lista de condiciones poco convenientes como la sosería o la carencia de lucimiento y celo. Álvaro Lorenzo tenía ganas de agradar, así que terminó por obligar demasiado al astado, consiguiendo algunos muletazos salvables. Finalmente se rajó el de Pedraza, así el diestro intentó poner lo que a su adversario le faltaba, arrojó la ayuda y se puso a torearle en redondo con cambios de mano por la espalda, pero sin brillantez. Tuvo que recurrir al descabello.

Dax. Toros de Pedraza de Yeltes para Daniel Luque, oreja tras aviso y ovación tras aviso; López Simón, silencio tras aviso y silencio tras aviso; Álvaro Lorenzo, silencio y silencio tras dos avisos.


FOTO: HUERTAS MELANIE

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