Madrid, un paseo hacia la libertad

Apuntes

NTR TOROS
PATRICIA PRUDENCIO MUÑOZ

  

La Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid, fiel a su cita, esperaba impaciente el momento de reencontrarse con su público, con sus profesionales... Sin embargo, la discriminación, desdén y prohibición han dilatado su paseo hasta este 21 de junio, justo un mes después de que naciera la iniciativa "La Cultura No Se Censura", madre de las reivindicaciones y defensa de lo que nos pertenece.

David Casas era el encargado de romper el silencio e introducir los manifiestos que fueron encabezados por los más pequeños, Izan Casas y Gonzalo García. Después lo seguirían la voz de la experiencia, Miguel Abellán, Gonzalo Caballero y el periodista Carlos Ruiz Villasuso.

Casas repasó algunos datos, que alguna vez, son olvidados por el Gobierno cuando este hace referencia a la Tauromaquia y a sus respectivas ayudas. Resulta interesante, que se tenga que volver a recordar que en nuestro país, España, una de cada diez personas acuden a una plaza de toros y que se celebran más de 15.000 festejos populares. 

Izan Casas, inocencia y esperanza, habló con determinación, porque como bien explicó, la Tauromaquia lo engloba todo, la historia, el triunfo, la memoria, la muerte... Además, añadió: "Somos el futuro, la cultura de nuestros padres y abuelos. Queremos ser la cultura de mañana". Gonzalo García, por su parte, explicó brevemente que ellos han sido los que han decidido abrazar la Tauromaquia y que nadie debe decidir por ellos.

El director gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, Miguel Abellán, ha cumplido con su deber representando al sector taurino. "Somos un país libre y defendemos la Tauromaquia", iniciaba así el manifiesto. Aunque, de nuevo ha sido necesario recordar  porqué el sector taurino posee ese carácter cultural indiscutible y que debe ser preservado, pues "es la seña de identidad de nuestra tierra y está íntimamente relacionada con nuestra historia". De acuerdo a la línea argumental, Abellán quiso añadir que el pueblo es soberano y que este es el que decide lo que es cultura. Su extensa comparecencia no quedó al margen de la delicada situación actual que atraviesa España. Sin embargo, ha dejado claro que el poder de decisión recae solo y únicamente sobre el pueblo, que nadie ni ningún poder político diga que no se puede ir a una plaza de toros. Culminaba: "Viva España y viva la Tauromaquia".

Mucho más breve fue el matador de toros Gonzalo Caballero, apelando a que el mundo del toro no es de izquierdas ni de derechas y que la cultura no se puede reprimir.

El encargado de cerrar la intervención fue Carlos Ruiz Villasuso, periodista. Un discurso apasionado en el que el alma de la fiesta, del aficionado y del profesional quedó retratado a la perfección. Porque como bien ha explicado, nos hemos visto obligados a tomar las calles para hacer visible nuestra irrenunciable lucha, una lucha por los derechos legítimos de la Tauromaquia. "Se ha creído que un mundo de valientes era un mundo de cobardes", exponía Villasuso, pero erraron porque "hemos dicho basta". Continuaba: "No podemos entregar nuestra dignidad, no podemos dejar que nos roben el respeto, porque la dignidad y el respeto es lo que nos hace libres". España debe saber el mundo que hay detrás de la Tauromaquia, el trabajo, el esfuerzo... porque "hemos decidido mirar a los ojos para exigir dignidad, respeto e igualdad", llegaba al final de su manifiesto.

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