Juan Enrique Denamiel: “Mi concepto del toreo se basa en el toreo antiguo”

Entrevista

Juan Enrique Denamiel en los tentaderos de El Batán I GUARISMO DEL OCHO
PATRICIA PRUDENCIO MUÑOZ



Juan Enrique Denamiel Naranjo, natural de Belmez (Córdoba), es novillero sin caballos y estudiante de Magisterio en la Universidad de Magisterio Sagrado Corazón de Córdoba. Son profesiones cruzadas y es difícil compaginarlas, sin embargo, nunca deja atrás sus intenciones hacia la Tauromaquia. Es una persona humilde, cercana y profesional, con un toreo vertical y de transmisión. Por ello, asegura: “Mi concepto del toreo se basa en el toreo antiguo, teniendo como referente a Pepe Luís Vázquez”.

Se inició en los toros prácticamente de manera indirecta. “Mi familia no ha tenido mucho que ver en el mundo del toro, pero tiene una carnicería y cuando había corrida en el pueblo se quedaba la carne. Por ese motivo, yo me iba con mi hermana veíamos el ganado, la corrida, etc.” Explicaba Juan Enrique la razón por la que se decantó por la Tauromaquia.

La temporada 2019 ha sido muy buena para el espada. Ha participado en varios bolsines y ha podido hacer bastante campo. “En el mes de marzo, creo, estuve en el Bolsín de Zamora. Fue una buena oportunidad, quedé en buena posición, pero no pasé a la siguiente fase de selección por una lesión”, describe así su paso por uno de los bolsines. También hubo otros como el de Madrid Sur, el cual no llegó a buen puerto, pues se canceló.

Juan Enrique ha vivido momentos muy especiales. Así lo comenta: “En el mes de agosto estuve en La Puebla de Anfindén (Zaragoza) toreando una novillada en la que el ganado tuvo sus complicaciones, pero la gente pudo salir contenta. Eso es lo importante”. Continúa añadiendo que conseguir novilladas sin caballos es muy difícil, pues siempre hay ciertas prioridades para los empresarios.

Sin embargo, el novillero añadía: “Gracias a Dios he tenido oportunidades para debutar de luces, pero es cierto que las condiciones no se adaptaban”. Las exigencias, en algunas ocasiones, no ayudan a que los jóvenes puedan dar un paso adelante y seguir sus sueños. Además, muchos novilleros tienen que abandonar las escuelas, como es el caso de Juan.

Él se apuntó en el año 2011 a la Escuela de Córdoba, a
proximadamente, pero el esfuerzo económico era excesivo, todos los días iba en autobús desde Belmez. “Mis padres y yo tomamos la decisión de dejar la Escuela. Yo iba los martes y jueves con intención de ir al campo, pero siempre iban los mismos”, así muestra su decepción Juan.

Ahora es él el que gestiona su tiempo y sus entrenamientos, compaginando estudios y toros. Se levanta a las 8 de la mañana para poder organizar su día, porque como bien dice, “que no me falte el entrenamiento, porque cuando una persona está preparada se nota en la cara del animal”. Por lo tanto, todos los días entrena casi dos horas de toreo de salón y otras dos de gimnasio, compaginando ejercicios de cardio y musculación. Aunque es cierto que esta rutina puede variar en función de la universidad, si hay exámenes o si tiene vacaciones.

Después de este intenso mes de diciembre, el cual califica de buenísimo, del 2020 se aventura a decir: “Me espero todo y nada, espero tener la ilusión de debutar de luces”. Aunque opine que torear de corto es muy bonito, él aspira a ser algo más. Pero sobre todo comenta: “Espero que se me de la oportunidad de poder debutar, porque me veo capaz y soy muy constante”.



Novillada en La Puebla de Anfindén I JUAN ENRIQUE
Tentaderos de El Batán I GUARISMO DEL OCHO

Juan Enrique con Patricia Prudencio I GUARISMO DEL OCHO






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