El toreo con gusto y verdad

El toreo con gusto y verdad

Curro Díaz en Fuenlabrada I PATRICIA PRUDENCIO

Fuenlabrada ha celebrado una corrida mixta con un cartel compuesto por los toros de Román Sorando para Curro Díaz y Juan Ortega y dos novillos de José Vázquez para Marcos. Una tarde en la que los espadas han expresado su Tauromaquia, con desparpajo, desmayo y temple. No importaba el toro, se han gustado y gustaban, estaban cómodos, no había tensión. Es cierto, que hubo un mar de orejas, un total de siete, sin embargo, la plaza estaba dispuesta a ver toros, por lo que después de cada faena, afloraban los pañuelos. Los astados fueron diversos, pero con obediencia, entraban humillando y salían buscando la tela y repitiendo, en su mayoría. Para ello, era necesario educar su embestida, templarlos y buscar la altura que se adecuaba mejor, pues cada astado imponía sus condiciones. Los novillos de Marcos fueron bravos y derrochan buenas condiciones, quizá el hecho de no medir bien la intensidad de las tandas, evitó que llegaran con recorrido y movilidad a los últimos compases de la faena. Es cierto, que el primero que le correspondía en suerte al novillero tuvo que ser devuelto, pues se rompió la mano. Curro Díaz puso el arte en el albero, sus caderas, sus brazos, todo su cuerpo acompañaba a la embestida de su contrario. Ortega toreó con delicadeza, sutilmente templaba y guiaba a los de Román Sorendo. La terna dedicó una tarde de esplendor para la Tauromaquia.

Puede leer la crónica completa en Las Arribes Taurinas

Comentarios

Colaboraciones

Publicidad

Entradas populares